El camino
Quizas cuando Antonio Machado escribio el poema "Cantares", estaba intentando decirnos como es la vida.
Un camino de debemos recorrer, pero en el que no podemos perdurar. Donde aprender de lo que veamos y donde nuestras acciones quedan reflejadas como huellas.
Unas veces sera un sendero a la vera de un rio, con un sol otoñal. Otras el quebradizo hielo del invierno.
Y al mirar atras vemos como hemos llegado al lugar donde estamos. Que decisiones nos llevaron hasta este punto.
De tiempo en tiempo paramos a descansar. Observar lo que hemos recorrido y lo que nos queda por caminar. Pero no es sino ilusiones y sueños pues el camino se hace al andar.
Si el camino se vierte en puntiagudas piedras, nos hacemos fuertes y seguimos caminando. Y esa fuerza se queda con nosotros y nos cambia poco a poco. Pues no es el mismo hombre el que empieza el camino que el que lo ha de terminar.
Hay veces en la que la fuerza nos falla y hallamos otro caminante que nos ayuda a seguir, un caminante que puede durante un tiempo compartir nuestro camino, haciendolo mas llevadero. Mas duro es el camino del que camina en soledad.
Vamos caminando, vamos viviendo, paseando alegremente o aguantando un vendaval, pero viviendo al fin y al cabo.
Y como en el poema el camino se hace al andar, y golpe a golpe, verso a verso, nos hacemos mas fuertes.
Cantares...
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso.
Un camino de debemos recorrer, pero en el que no podemos perdurar. Donde aprender de lo que veamos y donde nuestras acciones quedan reflejadas como huellas.
Unas veces sera un sendero a la vera de un rio, con un sol otoñal. Otras el quebradizo hielo del invierno.
Y al mirar atras vemos como hemos llegado al lugar donde estamos. Que decisiones nos llevaron hasta este punto.
De tiempo en tiempo paramos a descansar. Observar lo que hemos recorrido y lo que nos queda por caminar. Pero no es sino ilusiones y sueños pues el camino se hace al andar.
Si el camino se vierte en puntiagudas piedras, nos hacemos fuertes y seguimos caminando. Y esa fuerza se queda con nosotros y nos cambia poco a poco. Pues no es el mismo hombre el que empieza el camino que el que lo ha de terminar.
Hay veces en la que la fuerza nos falla y hallamos otro caminante que nos ayuda a seguir, un caminante que puede durante un tiempo compartir nuestro camino, haciendolo mas llevadero. Mas duro es el camino del que camina en soledad.
Vamos caminando, vamos viviendo, paseando alegremente o aguantando un vendaval, pero viviendo al fin y al cabo.
Y como en el poema el camino se hace al andar, y golpe a golpe, verso a verso, nos hacemos mas fuertes.
Cantares...
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home