miércoles, octubre 04, 2006

La duda

Hoy a venido a mi un alma perdida. Dos monedas me ha dado por cruzar el Aqueronte. Mientras viajabamos en sus negras aguas me contaba historias.

Al parecer en el lugar donde realizaba su rutina diaria este ente, disponian de unos cuartos de aseo personal, asi como evacuador de resudios corporales.

Según contó , el material utilizado para higienizar las partes mas sensibles, era mas aspero que el utilizado para secar las manos.

De esta manera la tarea mas delicada se convertia en un mayor sufrimiento que el mero hecho de no salir con las manos humedas.

Eso esplicaba porque realizo todo el viaje de pie en vez de sentarse en la barca.

A medida que me contaba la historia me empezaba a razonar, buscando una logica de accion para aquella persona que se encargaba de adquirir y reponer estos utensilios.

Puede que no pasara por estos cubiculos por lo que al no sufrir por ello desconocia el tormento al que sometia a todos aquellos de sensibles posaderas. También era posible que la criatura en cuestion estuviera desposeida del sentido del tacto. O incluso que disfrutara de la agonia que provoca.

Conjeturando paso la gran parte del recorrido. Y mientras mi remo se hundia en el rio del olvido el anima solo parecia recordar.

Bajose al llegar a la otra orilla, diome las gracias y con pasos inseguros, del que no sabe que va a encontrar se encamino hacia el reino de hades. Los insultos los dejo en el camino.

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